marzo 09, 2011

Curso de Curandero Floral

Durante el mes de febrero me llegó, vía spam, una publicidad sobre un curso de "terapeuta floral" en Mar del Plata (Argentina).
Interesado desde hace mucho por la salud de mis plantas de jardín frente al ataque de hormigas, ácaros, hongos y otras patologías, ingresé en el link del curso.

¡Por fin tendría la posibilidad de lograr geranios sin enfermedades y madreselvas con floraciones sanas!
Mi sorpresa fue grande cuando, en realidad, el curso se trataba de una "carrera ...con título habilitado con numero de registro en enseñanza privada" pero no era para las flores sino para ¡tratar personas!

¿Pero como...? ¿se puede hacer un curso de medicina sin ir a la universidad de medicina? ¿y además tiene un título oficial?

Buscando más información de la "carrera" me entero que dura dos años, en los que se enseña ¡flores de BACH! según se
muestra en su programa.

Las flores de BACH se trata de homeopatía, pero diluyendo flores al sol. Esta pseudomedicina fue creada por el doctor Edward Bach quién en su libro de culto “La Curación por las Flores” deja en claro que se trata de una religión que le fue revelada directamente por Dios:

"No se requiere ciencia alguna, ni conocimientos previos... sin ciencia, sin teorías, pues todo en la naturaleza es simple. Este sistema de curación... se nos ha revelado divinamente".

Lo que Bach llamaba enfermedades es algo muy curioso, por ejemplo las flores de álamo curarían “el miedo a lo sobrenatural”, las del manzano “la sensación de estar sucio” (posiblemente combinada con agua y jabón sea cierto), las de madreselva “la nostalgia”, y las de rosa silvestre “el desinterés”.

Bach afirmaba que la enfermedad no es material sino espiritual (el remanido “no existen las enfermedades sino enfermos” de otras pseudomedicinas) y que las patologías están vinculadas a la personalidad del paciente. El enfermo presentaría, entonces, un desequilibrio entre mente y espíritu, y todo fundamento de ese desequilibrio (que la medicina insiste en llamar enfermedad) se debería al temor del cuerpo a dejarse dominar por el alma humana.

Por ello, las pócimas florales están clasificadas en 7 grupos relacionados a estados de ánimo que afectarían al alma: Temor, Incertidumbre, Apatía, Soledad, Influenciabilidad, Abatimiento y Desesperación, y Preocupación Excesiva por el Bienestar Ajeno.

Debido a que esta pseudomedicina tiene un origen esotérico, a los terapistas florales no les interesa conocer si existen fundamentos de las afirmaciones de Bach (quién cumple el rol de gurú, y su libro “La Curación por las Flores” el de texto sagrado).
Según sus seguidores, como la “terapia floral” fue una revelación divina, no hace falta experimentación clínica ni consistencia teórica. Es decir, carece de experimentos que hayan puesto a prueba sus principios, no se sabe si sus pócimas pueden ser tóxicas, qué efectos tienen en niños o embarazadas o cuales son las contraindicaciones. Tampoco se ha demostrado la existencia de su objeto de estudio: el alma y su relación con los estados de ánimo, ni que las flores diluidas al sol lo afecten. La mayoría de las “patologías” de Bach no pueden ser clasificadas como enfermedades: desinterés, sentirse víctima del destino o preocupación por los seres queridos, entre otras. La preparación de las pócimas tampoco cumple con controles de calidad ni se les exige las normas de seguridad e higiene que siguen las farmacias y laboratorios que fabrican medicinas. Lamentablemente esta práctica llegó al ámbito médico, ya que muchos recetan el uso de Flores de Bach a sus pacientes, a los que también les venden las pócimas.

¿Es posible que el Estado apoye este disparate?
En el Ministerio de Salud de la provincia no encontré ningún dato, así que me puse en contacto con la "docente" Alicia Levy, quién me contestó:

"Hola Carlos, los títulos no son oficiales, el registro es de enseñanza privada..."

Resulta que el "registro es de enseñanza privada" es nada más que un anzuelo para tontos, no es un título habilitante, ni está por encima de la ley que regula la práctica médica y que persigue el curanderismo. Una bien por el estado.
Revisé los programas de cuatro universidades que enseñan medicina de verdad y en ninguna se enseña Flores de Bach. Otra bien por el Estado.
Es decir, la "carrera de terapeuta floral" en realidad es un curso de curanderismo homeopático de flores de Bach, cuyo título lo firma una persona cualquiera por lo que carece de validez legal habilitante. No es medicina sino curanderismo.
Preocupado por la situación le volví a escribir a Alicia, por si se trataba de un curso informativo, de una actividad de aficionados o si realmente es un curso para tratar con personas enfermas. Esto me respondió:

"Hola Carlos, después del primer módulo ya podés empezar a atender gente amiga por lo menos con lo que es Bach, y después en el 2º módulo también tenés supervisión clínica de distintos casos. Llamame si querés y arreglamos, mis teléfonos son ..."



No, no se trata de un pasatiempo de gente excéntrica: se vende un curso alentando a atender personas que pudieran tener alguna patología real pero usando una técnica curanderil.


En la página de Alicia, llamada "Instituto Rosa del Mar", se alientan otras pseudomedicinas igualmente peligrosas para la salud de la población, como la Nueva Medicina. Esta pseudociencia llevó a su creador, R. HAMER, a la cárcel porque su práctica empeoró la salud y hasta le quitó la vida a varios de sus pacientes. El caso paradigmático fue el de una niña con un cáncer tratable con la que Hamer experimentó quitándole todas las medicinas hasta que falleció. Alicia también ofrece a la venta productos para apoyar prácticas cranderiles, como escencias florales, y no se priva de dar recomendaciones para trastornos mentales y enfermedaeds crónicas.

En síntesis: CURANDERISMO PURO Y DURO, que alienta el tratamiento de personas que pueden tener diversos trastornos de salud.

Si usted fue tentado a realizar este curso y creyó que, además de tener un título hablitante, esto se trata de una práctica médica, piénselo dos veces porque podrá causar daño a sus clientes (pacientes tienen los médicos). Esto no es más que una ¡Flor de chalatanería!

¿Que dice la justicia y la comunidad médica al respecto?

4 comentarios:

R. Daneel Olivaw dijo...

¡Es un fraude dentro de otro fraude! Me encantan esas mamushkas...

Lerena dijo...

Chanta. Ladri. Irresponsable.

Anónimo dijo...

Sinceramente creo que quien habla no entiende mucho de estas terapias florales, no son curanderismo ni se mata a nadie si se las recomienda y yo que las tomé en un momento muy dificil de mi vida puedo decir que son una maravilla!!! son esencias de flores que tiene caracteristicas como la manzanilla que tranquiliza y la menta que ayuda a la digestion solo que tiene innumerables propiedades segun la planta y la esencia de estas flores serian como así el extracto de las mismas no le veo nada de nada, no es el extracto de una flor venenosa!!! no entiendo el ensañamiento!!!

El Editor dijo...

Hola anónimo

No me sorprende que reconozca que no entiende, pero no se trata de ensañamiento sino de información.
Fíjese, usted habla de "extracto", sin embargo estas pócimas son justamente lo contrario: diluciones, de hecho diluciones extremas.

¿No tiene nada para decir de las falsas certificaciones?
¿o de la cura de enfermedades inexistentes?

Sería importante que se informe antes de criticar.

CARLOS Q.